SaludCelular.com
Contáctanos:     info@SaludCelular.com                                   Marca en todo México al: 01 800 774 3444
Más acerca de las células de nuestro cuerpo:
Todo nuestro cuerpo está constituido por células, la piel está formada por células, los huesos están formados por células (más duras, pero células al fin), la sangre está formada por células que transportan oxígeno, el ojo está formado por células, unas transparentes, otras blancas y otras de colores...

Todas las células tienen funciones específicas como por ejemplo: las células de los riñones limpian la sangre, las células del hígado procesan las sustancias de los alimentos que digiere el estómago, las células de los pulmones toman el oxígeno del aire que respiramos y se lo pasan a la sangre, las células del páncreas se encargan de formar la hormona polipeptídica llamada insulina, etcétera. Así todos nuestros órganos están formados de células que realizan funciones en conjunto.

Por que las células no viven para toda la vida, nosotros normalmente nos encontramos en constante renovación, cada tipo de célula tiene un tiempo de vida, algunas viven semanas y otras viven por decenas de años antes de reproducirse y morir.

Así mismo unas células trabajan más rápido que otras, por ejemplo: Cuando por error nos hacemos una cortada, la sangre coagula en minutos, luego una costra aparece en horas y al cabo de unos días tenemos piel nueva que reparó la cortada. Pero si nos quebramos un hueso esa misma reparación se lleva a cabo durante uno o dos meses. Porque las células de la piel son más rápidas que las células de los huesos.

Las células se reproducen por división celular, primero deben duplicar su ADN interior y de esta manera se genera una célula hija la cual será una copia casi idéntica a la célula madre, si la célula madre no es sana o le falta energía, la células hija podrá tener defectos y es aquí donde comienza el problema de las enfermedades.

Es bien conocido que el cáncer es una mutación de células en nuestro cuerpo, células dañadas, enfermas o débiles que al reproducirse dieron origen a otras células defectuosas que se siguen reproduciendo sin control,  por eso es más conveniente dar lo necesario a nuestras células para que se mantengan sanas y saludables para evitar enfermedades. Esto es: proveerles de buena alimentación y su debido descanso.